lunes, 8 de octubre de 2018

Azulados: Muestra colectiva 22 artistas plásticos 5 /05/2018. 5 pm. Centro Cultural La Fábrica, Rímac. (Texto curadorial)

      Desde el ángulo de la formalidad pictórica, el azul es uno de los elementos cromáticos constitutivos del lenguaje artístico. En el mundo antiguo, en el Egipto Amarna[1] por ejemplo, el azul fue uno de los colores más exóticos y difíciles de conseguir, codiciado por reyes y altos sacerdotes. Para los antiguos griegos y otras civilizaciones paralelas, sin embargo, era un color aun no reconocible, producto tal vez de una visión aun engranada en los ocres y negros que adornaban finos dibujos y pinturas sobre diferentes objetos alfareros en aquel tiempo bastante cotizados. Fue gracias a la iconografía mariana[2], en el complejo contexto postmedieval, donde el azul fue entrando en el imaginario del artista como una idea de superioridad celestial. Sin embargo, hace 6,000 años en el antiguo Perú, el uso del azul estuvo asociado a elaboradas técnicas de producción, a rituales religiosos andinos, como en la dieta a una especie de molusco “choromytilus chorus” o choro azul, que medía de 13 a 21 centímetros de largo, que con el tiempo y su consumo desaparecería, sin embargo, era elemento básico de la mesa de los antiguos habitantes de Caral. 

En el contexto contemporáneo, el azul se descompone en una serie de gamas sobre distintas tonalidades equiparables a los infinitos grises vanguardistas, las cuales buscan un espacio, un recuerdo, una idea, un orden, un estado emocional, la línea que divide al mundo terrenal del celestial o del mundo subterráneo. Todo lo dicho se puede evidenciar desde la perspectiva visual de veintitrés artistas plásticos que reflexionan sobre su experiencia desde este color y su génesis en la historia de la psiquis, la sociedad y la supervivencia. 

Por un lado, el azul como parte de un discurso emocional se puede visualizar en los trabajos de los artistas, Lucila Fernandez, Mirella Bonelli, Marcia Castagnetto, Coqui Vela, Karin Damian, y Alicia Quispe. Ellos, encuentran en la experimentación formal desde el azul, una estrategia para representar su mundo interno a veces interpelador. En contraste, el azul también se entiende como una estrategia de aprehensión de la realidad, como en el caso de Julio Gómez, quien presenta una serie inspirada en la micro- cultura de los buses de Lima. O, como Percy García, quien establece un diálogo cercano con la iconografía del siglo XVII. Bertha Esteban reflexiona y repiensa al azul como parte de un proceso intelectual, y Nancy Angulo quien crea un orden y una armonía dentro de un universo caótico. O en sentido opuesto, el azul se vuelve un espacio de meditación sobre los sueños y la imaginación crítica, como en el trabajo de Susana Estrada. De introspección y extrospección de cara a la aguda realidad global como en el trabajo de Ademar Díaz. Y de oscuridad y de gelidéz interna como en la obra de Luz Amelia Medina. Existe además un espacio aislado para reflexionar sobre una relación espiritual desde el azul como un croma en sí mismo o color puro, como en el trabajo de Patricia Limón, Marco Antonio Torres y Juan Landeo. Persi Narvaez, Eduardo Cochachín y Lenin Vásquez se adentran en un lenguaje urbano abstracto y surrealista de fuertes tonos girando hacia una profunda nostalgia biologizando lo urbano con sueños con altas trasparencias y planos de color. 

Otros artistas de fuerte contenido emocional y notable trayectoria como Agustín Rojas Baca, Marlene Quezada, Marta Villafuerte y José Gómez se adhieren a esta muestra para plasmar una interioridad azulada en constante desarrollo. En todos ellos, artistas bellasartinos, existe un discurso en común: una investigación sobre el color azul y sus posibilidades para desarrollar un lenguaje visual paralelos al circuito formal, vinculado a una realidad no solo subjetiva sino desde sus propios sujetos sintonizados en un entorno limeño de migraciones ideológicas que los condiciona, desde distintas realidades socializantes, sobre la sonoridad de una melodía como aquella de un controversial músico latinoamericano[3] quien ya no se encuentra componiendo y recomponiendo en este planeta azul trascendiendo al mundo de los dioses mitológicos, quien compusiera el tema “Estoy azulado” para expresar una pérdida silenciosa. 

Todos estos artistas proponen hoy una nueva fenomenología local del color azul. 


 [1] Zona en donde se edificó la ciudad egipcia del Rey Akhetatón a mediados del siglo XIV a. C., la nueva capital de Egipto, con un nuevo y singular tipo de arte basado en la interacción del alto y el bajo relieve. 

 [2] Desde principios del cristianismo se profesó una gran devoción a María, esto motivó que los Padres de la Iglesia la alabaran y la describiesen de manera física y espiritual.

 [3] Gustavo Adrián Cerati, cantante y compositor argentino líder de la banda de Rock Soda Estero, fallecido el 4 de septiembre del 2014.


Texto a cargo del Colectivo Bye Paz. 

Redacción: Ademar Díaz Aparicio 

Diseño de Flyer: Jules Guillerot



Véase la nota de prensa, La Mula: https://tvrobles.lamula.pe/2018/05/09/se-inaugura-exposicion-azulado-en-el-centro-cultural-del-rimac/tvrobles/

jueves, 26 de julio de 2018

Noche de Capricornio

En solo una noche recordé todo, todo, su olor, su mirada, sus gritos de adolescencia atrasada  y de jodidas contorsiones mentales. A aquella mujer, no solo la recordaba, de cuando en vez, sino que la quería con demasiada profundidad, a veces pienso que me leía en ella. Estaría su rostro por algún motivo adormecido en algún cajón del subconsciente donde los sentimientos más agudos se archivan, pero no en la hora de esa medianoche cuando se hizo plausible en la mente de mis emociones; incontrolable, creo se modeló y me enmarqué junto a ella adentro de aquel paisaje que con delicia, una rama de arbusto la dibujaba, la adornaba, enriqueciendo su tierna y maligna sonrisa; no puedo dejar de pensar en sus pensamientos más intensos, oscuros, de demonios escondidos; en qué pensaría después de tantos años, fueron 15 ?, fueron 20 ?, como al contrario, ella fingiría decir "ya ni me acordaba", yo le decía, "casi lo recuerdo", aunque tengo la tesis de que este recuerdo estuvo debajo del velo del reciente presente tecnológico, siempre vivo en un cuarto de anticuarios. De alguna manera su oculta y tierna mirada de compleja agresividad o de gata indefensa denotaba un espejismo reflejo de mi propia conducta humana, salvaje, asustadiza y enconada.

Esa noche, aquella única noche, nos juntamos, bebimos, sonreímos nerviosamente, ene anécdotas, cosa nueva de como dos nenes en un parque a las 6pm recordando cada blasfemia que hicimos en aquellas paredes impregnadas de arte y pinturas sin sentido lógico sin en realidad haber hecho nada mas que mirarnos con deseo. Ella temblaba, solo un poco, aquello me gustaba, yo controlaba mis gestos pero a cada rato observaba la forma de sus ojos, tan perfectos, tan ideales, como aquellos ojos que soñaba cuando veía a la actriz Terry Farrel de la serie "muñecas de papel" allá por el 87, la veía a ella solo para enamorarme de esas cejas perfectas soñando tocarlas con mis lengua algún día cuando ya sentía excitaciones románticas a mis 14 o 15 años perplejo por la televisión, y, las descubrí encajadas sobre dos diamantes hace 25 años atrás y la noche de ella.

Entonces me contaba su vida fuera de Lima, en algún país frío de Europa, gélido pero pujante, sobre cómo había construído un nuevo hogar lejos de su perturbadora Lima, el pasadizo del emigrante que no soporta al limeño hipócrita y puñalero, ella lo consiguió, con un pasaporte legal: el amor afuera. No hay posibilidad de llegar mas allá, vino a vacacionar como lo hacía según dijo una vez al año, pero este año, escogió verme, no quiero profundizar, seguro escogió hacerse un recuerdo, soslayo, o el amor en el aburrimiento de la rutina de un país de Europa donde el pragmatismo cuasi monótono de trabajo, familia-casa con pocos vicios para empujar el coche financiero aunque con lánguida tranquilidad y extremas lunas, y sol rabioso.

5 cervezas pequeñas, lo que no pensé, pero imaginé: un beso largo, un par de labios demasiado carnosos para no tener que quejarte en tu vida que no besaste labios tan deliciosos alguna vez, eran en realidad volverlos a besar, después de 25 años no solo despertaban aquel viejo sentimiento, seguían los besos y pensaba, su estilo no cambia, porque mierda empiezo a sentir cariño tan rápido, si antes de la mano y adentro del cuarto esto es solo sexo, o a lo mejor tendría ese destino; estos besos nos llevaron al principio de la historia a una zona más escondida del conocido pub miraflorino, más besos con arrechura mientras descubríamos que los cuerpos más se calentaban en la atmósfera de vid y muerte, de infidelidad y de una sórdida extrañeza por unas cuantas horas de perfecto afecto. Su mirada lasciva total, tímida o fingida se querían deslizar por mi pene aun cubierto por un pantalón directo del trabajo, no me había arreglado ni bañado, ni echado perfume, ella si, olía rico, hermosamente exquisito, dama de 45; medio perplejo porque no quería imaginar que ella venía pensando en algo mas allá de lo que yo condicionara, una conversación o solo un beso.. cuando dos noche anteriores solo habíamos visto un Cerati falso con unos amigos y de ahí todos nos guardamos, la celosa circunstancia la llevó a guardarse. Pasé a través de una ventana del tiempo a un violento salto de agarres, de ternuras y malicias. Ella y el anillo hacía lujurioso el previo provocador en el diálogo: "¿haz estado alguna vez con alguna mujer casada antes?" después al aro ya no lo vi, o no lo rocé con alguna parte de mi pegajosa y extraviada piel.

Se me presentaba apurada, me enredaba en su confusa y conocida forma de controlar la guerra entre sexos opuestos en la escala moral, me preguntó "¿que haremos?", yo: "vamos aun lugar más tranquilo".  Estilo de un encuentro de dos civilizaciones era invadirnos hasta el cansancio; pero no nos cansamos, fue lo más penoso, cuando llegas a la cima del encuentro corporal, es cuando mas rápido te bajas del taxi hacia la carretera del quejido por esa pizca de amor que se escapaba por presión de un bebé y un matrimonio por detrás que conmigo no tenía nada que ver, a no ser como depósito del diablo de la belleza. Le dije : "Eres bella, muy hermosa", me dijo, " ya estoy vieja...a mi me han dejado de decirme así hace tiempo.." con ojos húmedos. Creo ella nunca me quiso cuando era mocoso, le gustaba patear fuerte, hacer vainas solapa, yo la quise, pero era insoportable, las circunstancias eran otras, dos jóvenes orates, aprendices de artistas y amantes que nunca saldríamos del fantasmal claustro del rol entero de la inseguridad de padre y madre represores, el cual también remembrábamos: condiciones que crea al artista y su intrincada complejidad, manifiestas en un acto de rápido e intenso calor, excitación, sudor, campos táctiles de poros y frotaciones detallistas, azarosas y dolorosas, con el pubis golpeado y 6 labios degustados a fuego lento en la cortedad del tiempo, no había razón para acabar, solo razones para amanecerse pero así no fue; concluyó la noche, diciéndole yo: "Necesitaba besar a alguien", minutos antes me dijo "acaso no has tenido chicas bellas?", seguramente no, no como tú capricornio.






Imagen: "La Hija de América". Óleo sobre lienzo. 100 x 120. Obra de lenguaje abiertamente social en todo caso político y de interpretación sexual afín a mi modo de visualizar la incesante realidad de dos hemisferios que no agotan las crucifixiones, o dos zonas cuya lectura indistintamente sea de izquierda a derecha, hombre y mujer sobre la borrosa plataforma bélica y moral, sirva de objeto para cuestionarse si nuestros propios mapas mentales la reproducen; dejo al cóndor reposar sobre la libertad impregnada de cientos de etiquetas que la empoderan desacralizándola.



lunes, 24 de octubre de 2016

La despedida del padre y la incorporación del retorno

La muerte de un padre duele profundamente, no se puede describir la sensación de ese salida de quien te dio el gen para luego dejar de existir, no importa cuan súbita o lenta sea la despedida. La despedida de mi padre fue larga, se iba despidiendo poco a poco, lentamente meses después del número 86 de vida. Una de las primeras reflexiones que me ayudaron a entender el dolor de su salida fue que no sufriría más de la neumonía que lo azotaba; el padre es fuerte, lucha, no desea irse, se apega a la vida, al terreno, a su casa, a su cuarto, a su pequeño mundo que en su caso junto a su mujer, mi madre, construyó como único ideal, una casa. Sin tal vez dejar de saberse enlodado por su propia naturaleza masculina, lo cual mantuvo en profunda reserva, muy apartado de nuestra inocente expectativa. Falleció haciendo un extraño sonido gutural, como no pudiendo respirar y queriéndo decir algo que dentro de su lúcido entendimiento pero dentro de la cárcel del cuerpo marchito le impedía articular y no pudo completar, pienso que sus palabras serían: "...hijo, ahora creo que finalmente me voy, ya no puedo más y tengo miedo...", se echó, le dí un poco de agua, no me dí cuenta que se despedía. Salí de la casa, su caricia final fue suave, temblorosa y contemplativa, no la entendí, a los 30 minutos me comunicaron su descanso; mi llanto significó que como hijo fui un avaro,egoísta, individualista y que poco ayudé al viejo a vivir mejor, porque como él vivía en mi propia burbuja. Quizá no aprendí a amar porque mi viejo no fue solidario conmigo cuando era enano, lo fue para verme vivir y me recalcaba sus esfuerzos hacia mí, lo cual valoro cuando una vez me sacó del ejercito en tiempos del terrorismo, me dijo llorando : "para mí ya estabas muerto" y me lo repitió luego de 30 años. Algo que agradeceré eternamente, salvo alguna manifestación rauda suicida o violenta mía, de otro modo, me iba a Ayacucho y volvería en un cofre, no escribiría esto, pese a todo impulso en pensamiento por acompañarlo y en verdad, con rareza, siento que me observa desde algún rincón.

La segunda reflexión que allano es que mi sentimiento de culpa ha sido pensar en lo ínfimo que somos y en lo cobardes que nos hemos convertido como hijos y en tanto como parte de nuestra especie. Mi padre nunca fue creyente, no iba a misa, no creía en supersticiones, ni temas paranormales, ni cariños, nada de perros ni gatos, los detestaba. Fue un hombre cuya practicidad se resumía en una buena comida, un ají, una cerveza, los amigos, la familia, renegar de la nada, cortar árboles, mostrar su fuerza, amar y fastidiar a mi madre. Duro y espeso, cariñoso y bruto chambeador. Antes de que muera no es uno quien se da cuenta de que ya se empieza a despedir, es una extraña intuición manifiesta en ciertas señales alrededor que advierten su partida, una melodía, un libro, un sueño, un encuentro, un olor, un recuerdo. Mi padre no se dejó engañar, solo él engañaba sus propias angustias, de una manera advertí con tristeza y confirmé solo por boca de mi madre sus salidas nocturnas. No me duele, soy hombre y lo entiendo, me las olía desde adolescente, cuando solo una vez en su vida me dijo: "hijo, haz tus vainas afuera, no en la casa", en donde solía convivir con la madre de mi hija. Esto me ayudó a entender mejor mi masculinidad y en contraste la importancia de la femineidad como condición humana, necesaria. Solo la relación tan tirante de mis padres la entendí tal como una micro idea de la guerra. Los conflictos permanecían, y sus pobrezas las repartían por todas las paredes del hogar que se impregnaron de ella y se nos pegostearon las alas.

Eres huérfano, es el tercer punto, te vas quedando más en la condición de independencia física en la medida que la incorporación del padre subyace a tu cuerpo. Rápidamente fusionas su pensamiento, mi experiencia es esa, soy padre entre varios más que son mis hermanos, presumes el rol y te interrogas con enojo acerca de la corta estancia que la vida te otorga para tal o cual tarea no identificada, se extiende un entendimiento mayor del valor que posees para terminar una tarea que a lo mejor tu padre no pudo o no quiso pero que hubiese querido ver impregnada en tí como el logro tuyo que siempre quisiste para enorgullecerlo, Ser alguien que él quería, exitoso. Eso no se dió. Se rompen los controles y puedes enfocar un camino diferente, venciendo la culpa que te embarga, sus miedos heredados, sus cóleras heredadas: conviertes el vidrio molido de sus huesos del nicho de cemento en un nuevo lago; por ahora no tengo certeza solo estas conjeturas sobre la muralla.

El dolor repito, es un lastre, es irreversible, el mejor padre puede matar con su muerte al hijo más agradecido, el hijo menos agradecido puede entrar en ira contra el mundo por no haber sido el buen vástago para su difunto y en tu pensamiento si sabes que fue un buen padre, las contradicciones están en reciprocidad. La muerte del padre hace reciproca las relaciones, no físicas, pero advierte que no te queda mucho tiempo, la señal es clara, la cama nos adormece, los años se recortan y la teoría popular de que cada año pasa más rápido que al anterior es real porque es proporcional a tu experiencia. La sensación de sorpresa es distinta, varía, en comparación a un segundo que un niño disfruta como una eternidad. Evalúas las cosas que has hecho de ti mismo para transformar un poco tu entorno. Tu padre no debió haber muerto en vano. El viejo mejoró el suyo, se le fue la vida en ello, porque en mi caso, mi padre se valió solo, sufrió el abandono y a mí hoy me "abandonó" también. Vale la pena el dolor el llanto, la despedida, la cólera, la rabia y la aproximación hacia los complejos para notar que sería mejor orientar tu vida hacia un solo fin en donde su muerte te exige otorgar tu mejor sonrisa antes de que nos cruzemos la muerte, él y yo.

jueves, 17 de abril de 2014

"Ritual de lo Habitual"

En honor a un gran album de la banda californiana "Jane's Addiction". En esta obra la imagen es la traducción visual de los demonios internos que pueden ser trascendidos por el ser para un mejor contacto con la vida y e ritual místico interior. La obra destaca el aspecto del hombre que afronta la vida venciendo el temor a la realidad nítida. El violeta, el verde y el gris infunden este deseo transformador, naturalista y polarizante que orienta al individuo hacia dimensiones internas más armónicas y reflexivas.

martes, 11 de marzo de 2014

"Yo no practico Santería". Mixta. 120x100cm.

En este trabajo, critico el tema de la religión impuesta, sin dar tampoco crédito a las pseudo-religiones, en sí cada uno es dueño de sus propia presunción sobre la vida y la existencia de algo o alguien superior. Esta virgen -si se puede llamar así- expresa ese universo interno que cree en sí mismo y en una religión que unifique los campos individuales y colectivos de la tolerancia, de la belleza y del encuentro interior.